martes, 13 de diciembre de 2011

LA MUJER COMO LIDER


Desde tiempos de la prehistoria se veía muy marcada la diferencia de los roles entre la mujer y el hombre, debido a que la mujer se encargaba de recoger los vegetales, mientras que el hombre se dedicaba a la búsqueda de la carne mediante la caza de animales.

Durante la edad media la mujer pasaba del poder de su padre al de su esposo, es decir el varón era quien debía responsabilizarse de ella y su conducta. Es por esto que la mujer no tiene una participación destaca en  la vida social, ya que no tenían derecho a tomar decisiones relevantes ni expresar sus ideas ante la sociedad. El papel más importante atribuido a la mujer era el de esposa y madre.

Sin embargo, al pasar de los años se  le da una nueva imagen a la  mujer, la cual se encarga de estar dedicada a su familia, y encomendada de adquirir los recursos materiales, así como de trabajos físicos y de crear un hábito espiritual.



La mujer desde el comienzo de la humanidad, ha adquirido un papel muy importante dentro de la sociedad; debido a que ha tenido que recorrer un camino lleno de obstáculos,  para poder trascender; y así lograr adquirir un lugar en el ámbito laboral y profesional.

A lo largo de los años la mujer se dedicó al cuidado de los hijos, del hogar y a la elaboración de trabajos manuales y artesanales, creyendo que su labor como madre y ama de casa era simplemente una tarea de servicio; y no se han dado cuenta que ellas son uno de los pilares fundamentales para el desarrollo pleno de la familia.


Su principal labor dentro de su hogar es el transmitir valores, además de que es aquel ser que nos enseña el significado del amor; ya que siempre ha tenido la capacidad de influir en el otro para conseguir un fin valioso, común y humano; siempre tratando de que haya armonía.

Sin dudarlo la mujer en el hogar es la base de la pirámide de la sociedad, ya que sobre ellas recae la difícil tarea de educar  las nuevas generaciones de hombres y mujeres.
Además de que sabe canalizar los esfuerzos de los demás para alcanzar objetivos mediante el desarrollo personal y la satisfacción de todos los miembros de su familia.

Una mujer líder debe ser comprometida, tener una buena formación, y un espíritu de superación.

La historia está llena de mujeres que han demostrado que a pesar de los diferentes obstáculos y limitaciones se puede cambiar el rumbo de un pueblo o país entero, algunas de esas mujeres son:

Cleopatra VII, reina: Cleopatra Filopator Nea Thea (69-30 a. C.) heredó de su padre el trono de Egipto. Sus amores con Julio César y Marco Antonio la convirtieron en una de las soberanas con más poder de la antigüedad.


Juana de Arco, heroína: Combatiente francesa (1412-1431) asumió el mando del ejército real galo en varias batallas durante el reinado de Carlos VII. El papa Benedicto XV la nombró santa en 1920. Murió en la hoguera por herejía.


Ana Bolena, reina consorte: La segunda esposa (1501-1536) del monarca inglés Enrique VIII murió decapitada en la Torre de Londres después de que su marido la acusara de adulterio. Su propio padre, sir Thomas Boleyn, la condenó.



Frida Kahlo, pintora: Un accidente que la obligó a llevar corsé hizo que esta mexicana (1907-1954) se iniciara en la pintura, trabajo por el cual conoció al que fue su marido, Diego Rivera. Pintó sobre todo autorretratos de tinte surrealista.


Teresa de Calcuta, misionera: Gonxha Agnes (1910-1997) fundó la congregación Misioneras de la Caridad para ayudar a los pobres. Dos años después de su muerte, Juan Pablo II abrió la causa de su canonización. Recibió el Nobel de la Paz en 1979.



Indira Gandhi, política: Hija de Jawaharlal Nehru, el primer primer ministro de la India, fue Primera Ministra de su país en dos ocasiones hasta su asesinato en octubre de 1934. Estratega y pensadora política brillante.


Evita Perón, política: Marcada por una niñez en el campo e hija no reconocida, Eva (1919-1952) trabajó como actriz, modelo y locutora y se casó con el presidente argentino Perón. Luchó por los derechos de los trabajadores y de la mujer.


Marilyn Monroe, actriz: Norma Jean Mortenson (1926-1962) protagonizó clásicos como Con faldas y a lo loco, pero sobre todo fue un mito erótico del siglo xx. Se dice que tuvo un romance con los hermanos Robert y John F. Kennedy.



Diana de Gales, princesa: Conocida como la princesa del pueblo (1961-1997) por su actitud solidaria con los más desfavorecidos, estuvo casada con Carlos de Inglaterra, con quien tuvo a los príncipes Guillermo y Enrique.


Gracias a todas ellas podemos darnos cuenta de la vida activa de las mujeres en las diferentes etapas de nuestra historia y del impacto que cada una ha tenido en nuestras sociedades.

Actualmente, se da el paso progresivo a una nueva visión de la mujer. Una mujer que se convierte crecientemente en la imagen de la familia, tanto material mente como físicamente, debido a la falta del  hombre en el hogar las mujeres han tenido que  formar parte activa de la economía del país, la mayoría de las empresas se encuentran conformadas  por un alto porcentaje de empleadas mujeres, además  de estar presente en la vida política y profesional del mundo  como: gobernadoras, presidentas , diputadas, senadoras, deportistas, médicos, arquitectas, chefs, investigadoras, etc., puestos a  los que anteriormente solo los hombres podían aspirar.

A pesar  de su fuerte participación en diferentes momentos de la historia, la mujer sigue sufriendo las consecuencias de una sociedad machista, donde se le considera como la madre de una familia o parte del disfrute del hombre; pero no como una persona capaz de generar ideas y emprender proyectos. Esto se puede evidenciar en nuestra sociedad y en los índices de maltrato físico, sexual y psicológico. Tan solo en el primer semestre de este año se reportaron 8.139.000 casos de maltrato y en el mismo lapso se reportaron 12 homicidios de mujeres a manos de su pareja, la mayoría de ellas entre los 25 y 29 años de edad.

Sin embargo la ausencia  de la mujer en los hogares ha traído consigo terribles consecuencias en las sociedades, en épocas pasadas las mujeres se encargaban de la educación y atención de sus hijos, futuros ciudadanos, y ahora la educación se deja en las manos en ocasiones de extraños. Todo esto se ha derivado en delincuencia, alcoholismo, drogas, adulterio, deserciones escolares, ninis y desequilibrios sociales.

Por tal motivo es importante considerar que las mujeres retomen su papel de líderes en el hogar  y no solo pensar en la superación propia, si no también en los seres con los que están comprometidas aquellos  que conforman una FAMILIA.



 “La mujer sabia edifica su casa;  más la necia con sus manos la deriva”

Proverbios 14:1